viernes, 27 de abril de 2007

ANTECEDENTES DEL SERVICIO SOCIAL UNIVERSITARIO * (Carlos Sozzani)

Antecedentes del Servicio Social Universitario en América Latina

Durante el siglo XX, el Servicio Social Universitario tuvo un desarrollo desigual en los diferentes países de América Latina. En algunos casos se lo ha establecido como requisito de graduación para todas las carreras y en otros, en la práctica se reduce a los egresados de Medicina.

En México el servicio social surgió en los años 30 como una respuesta de las instituciones de educación superior a la necesidad de reconstruir el país surgido de la Revolución Mexicana, asumiendo la responsabilidad de mancomunar esfuerzos con el fin de hacer realidad el reclamo de justicia social emanado del proceso revolucionario. La idea de que los egresados de las universidades prestaran servicios profesionales en favor de las comunidades marginadas fue iniciativa de los propios universitarios.

A mediados de esa década un proyecto de servicio social de los pasantes de medicina en las comunidades rurales con carencia de servicios de salud fue presentado al presidente Cárdenas, quien lo autorizó, dando instrucciones para que el Departamento de Salubridad Pública aportara el presupuesto necesario. En el convenio que suscribieron la UNAM y el Departamento de Salud Pública se convino que la UNAM establecería el Servicio Médico Social como un requisito académico necesario para obtener el título de Médico Cirujano.

En la década del 40 la UNAM promovió la creación de brigadas multidisciplinarias, las cuales fueron conocidas como “misiones universitarias”, con la idea de trabajar durante períodos vacacionales en proyectos de desarrollo rural.

En 1945 se incorporó en la Constitución Política la obligación de prestar el servicio social. Desde ese momento hasta 1980, el servicio social tuvo una estrecha vinculación a la formación de los cuadros burocráticos de las instituciones gubernamentales, lo cual llevó a que muchas veces esta práctica se redujera básicamente al apoyo a la administración. En 1981 se creó la Comisión Coordinadora de Servicio Social de los Estudiantes de las Instituciones de Educación Superior (COSSIES) para coordinar esta actividad a nivel nacional y vincularla a los proyectos de gobierno para el bienestar social. Este esfuerzo de coordinación interinstitucional se vio posteriormente truncado.

Recientemente, ante la necesidad de establecer mecanismos de vinculación y coordinación en materia de servicio social, tanto al interior de las propias instituciones educativas como con el sector público, se estableció la coordinación con la Secretaría de Desarrollo Social, a través de la Dirección de Apoyo al Servicio Social.

Nicaragua instituyó esta práctica mediante la “Ley creadora del Servicio Social Obligatorio”, de abril de 1968, estableciendo la prestación del servicio social por parte de “los egresados de todas las carreras profesionales de enseñanza media o superior que aspiren a obtener un título profesional concedido por el Estado”. En Uruguay prestan el servicio social los egresados de Medicina, Derecho, Agronomía, Arquitectura y Odontología; en Paraguay sólo los egresados de Medicina.

En Cuba “… una de las principales direcciones en que se ha trabajado durante la década de los 90, además del perfeccionamiento de los planes de estudio, es en la inserción de los centros universitarios en las respectivas comunidades en que se encuentran enclavados, la participación de sus estudiantes en misiones de impacto económico y social y la incorporación extracurricular de los jóvenes al trabajo científico.”

En Venezuela la Ley del Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior fue aprobada en septiembre del año 2005. La misma comprende por Servicio Comunitario: “… la actividad que deben desarrollar en las comunidades los estudiantes de educación superior que cursen estudios de formación profesional, aplicando los conocimientos científicos, técnicos, culturales, deportivos y humanísticos adquiridos durante su formación académica, en beneficio de la comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento de los fines del bienestar social, de acuerdo con lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela…”


Antecedentes en nuestro país

Sin lugar a dudas, la experiencia de la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires entre 1973 y 1974 constituye un valioso antecedente para pensar el Servicio Social. Durante ese período, desde las cátedras universitarias se modificaron los planes y programas de las materias en función de vincular estrechamente la universidad a un proyecto económico, político y cultural de desarrollo. También se realizaron experiencias comunitarias relacionadas con los sectores marginales y populares. En base al trabajo Universidad y Movimiento de Liberación, de Iciar y Aritz Recalde, destacaremos sólo algunas de las medidas más importantes, vinculadas a esta cuestión, tomadas durante la gestión de Rodolfo Puiggrós:

- Creación de la Dirección de Campamentos y Trabajos Voluntarios.
- Convenio con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires desde la Subsecretaría de Asuntos Estudiantiles de la UNPBA. Tenía como objetivo promover trabajos conjuntos entre la universidad y las municipalidades de la provincia, brindando colaboración y asistencia en situaciones de emergencia.
- Se desarrollaron los Centros Pilotos de Investigación Aplicada (CEPIA). Estaban formados por equipos interdisciplinarios de investigación, constituidos por graduados y alumnos de la UNPBA, que desarrollaban sus tareas en zonas marginales o de desarrollo relativo de la Capital Federal o del Interior. Sus objetivos eran: investigar el grado de satisfacción de las necesidades populares en donde desarrollaban sus tareas los centros; investigar si la formación proporcionada a sus egresados por la UNPBA, se ajustaba a la plena satisfacción de las necesidades populares en las zonas investigadas; investigar cuáles eran los cambios estructurales que debían promoverse en la enseñanza que proporcionaba la UNPBA, para la plena satisfacción de las necesidades populares; investigar cuáles eran los cambios estructurales que podía proponer la UNPBA a las autoridades de la Nación, para el mejoramiento y perfeccionamiento de los servicios que prestaban los distintos organismos y empresas del Estado; proporcionar a la población de las zonas investigadas, asistencia complementaria; desarrollar conclusiones sobre el trabajo en equipo e interdisciplinario.
- Se fundó el Centro de Estudios del Trabajo. El objetivo del centro era formar técnicos y profesionales especializados en la resolución de los “problemas emergentes de las relaciones de trabajo” y proponer “las modificaciones pertinentes de los planes de estudio de la Universidad”.
- Se creó el Instituto de Investigaciones y Proyectos desde la Secretaría de Extensión Universitaria de las Facultad de Arquitectura, con el fin integrar las políticas públicas y universitarias para el trabajo concreto en la comunidad.
- Se creó el Instituto de Estudios de la Realidad Argentina en vinculación con el Consejo Nacional de Desarrollo y con el Consejo Federal de Inversiones. Su objetivo era desarrollar estudios interdisciplinarios sobre temas nacionales y/o regionales y desarrollar investigaciones aplicadas.
- Se crearon Centros de Cultura Popular (CCP) con el fin de recuperar los productos de la cultura de los sectores subalternos.
- Desde la Facultad de Agronomía se desarrollaron actividades de extensión con los órganos representativos de los pequeños y medianos productores agropecuarios y se firmó un convenio con el Ministerio de Agricultura de la Provincia de Buenos Aires.
- En la Facultad de Arquitectura se incorporaron prácticas de diseño y de estudio de las necesidades populares.
- En la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales se implementó un servicio asistencial gratuito a través de consultorios barriales.
- Desde la Facultad de Farmacia y Bioquímica, se desarrollaron centros barriales de servicios (laboratorios, elementales y suministro de medicamentos).
- En la Facultad de Filosofía y Letras se incluyeron las prácticas asistenciales en la realidad concreta a través de convenios con instancias públicas (Municipalidad de Buenos Aires, Hospital de Niños, etc.). Se dio asesoramiento a colegios secundarios. También se prestó asesoramiento para las publicaciones de DINEA (Dirección Nacional de la Educación del Adulto). Se firmaron convenios con las municipalidades de los partidos conurbanos para desarrollar tareas de alfabetización.
- Desde la Facultad de Medicina se reconstruyó el Hospital de Clínicas. Se elaboró el programa de trabajo premédico, y se fomentó la apertura de todas las cátedras al trabajo comunitario.
- En la Facultad de Odontología se introdujo en las cátedras la tarea comunitaria a través del establecimiento de consultorios odontológicos barriales, y se implementó la atención gratuita (especialmente pediátrico-odontológica) en las instalaciones existentes en la Facultad.
- En la Facultad de Veterinaria se implementaron acciones en los centros de actividad ganadera.
- Se implementó la asistencia general a las zonas inundadas de la provincia de Buenos Aires con la participación de alumnos y docentes en tareas de vacunación, distribución de víveres, ropa y elementos de construcción.
- En el área vivienda se diagramaron planes de viviendas populares en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. También se elaboró un plan de construcción de escuelas en Entre Ríos y se remodelaron hospitales y centros de salud.

Durante la gestión de Ernesto Villanueva se profundizaron las actividades de gran parte de los organismos creados por Puiggrós. Algunas de las medidas de mayor trascendencia en este período fueron:

- Convenio con la Secretaría del Estado del Menor y la Familia con el fin de otorgar asesoramiento de profesionales universitarios en diagnósticos y proyectos y de brindar capacitación para el personal de la Secretaría.
- Se desarrolló una comisión en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo que participó en el Primer encuentro de Experiencias de Vivienda Popular, organizado por la Facultad de Humanidades de la Universidad Provincial de Mar del Plata. Participaron además de los responsables de la comisión, personal de la Facultad de Humanidades y de Arquitectura de Mar del Plata, el Movimiento Villero y el gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Se desarrollan debates acerca de algunas experiencias realizadas en relación con el tema de la ocupación y la propiedad de la tierra, se diagramó un diagnóstico de problema habitacionales, se reflexionó sobre concepto de vivienda digna, sobre la función social de la vivienda, sobre el tema de alquileres, sobre las condiciones sanitarias de las villas y hoteles. Se debatió acerca de las mejores vinculaciones entre la comunidad y la universidad.
- Se creó el Instituto de Medicina del Trabajo dependiente de la Facultad de Medicina y se organizaron las Jornadas de Medicina del Trabajo junto al Centro de Estudios del Trabajo. En las jornadas se produjo un intercambio de experiencias y conclusiones presentadas por equipos profesionales y comisiones gremiales sobre temas como salud y condiciones de vida de los trabajadores, enfermedades profesionales, medicina del trabajo, sicopatología laboral, condiciones sanitarias del medio ambiente laboral y sobre el rol de la universidad para su solución.
- Se desarrolló el Departamento de Medicina Social con el fin de conocer e integrar a la práctica docente de la Facultad los elementos sociales que inciden en las necesidades de salud, de docencia e investigación y de asistencia a la comunidad. El departamento estaba compuesto por el Institutos de la Madre y el Niño, el Instituto de Patología Regional, del Medicamento, de Medicina del Trabajo y de Higiene.
- Se desarrolló el Circuito Teatral Universitario en donde se organizaron espectáculos teatrales en diferentes edificios de la UBA y de la Ciudad de Buenos Aires. La actividad dependía de la Subsecretaría de Cultura y Trabajo.

En 1988 el diputado nacional Carlos Auyero, junto a los diputados Alberto Aramouni y Eduardo E. González, del Partido Demócrata Cristiano, presentaron un proyecto de ley universitaria, que contemplaba el “… Servicio Social Comunitario como una institución que debe organizarse sobre estos criterios (gratuidad y solidaridad), desplegando un conjunto de actividades bajo la forma de diversos programas de promoción e intervención social cuidadosamente diseñados con el concurso de los beneficiarios, los organismos estatales pertinentes así como las representaciones comunitarias, regionales y zonales.”

En el artículo 20 definía: “Los graduados universitarios deberán realizar un servicio social comunitario organizado por el principio de la solidaridad social. Las modalidades del mismo así como su temporalidad (que nunca será inferior a un año de labor o su equivalente en horas de trabajo -mil horas-) serán organizadas en cada universidad por el Departamento de Servicio Social Comunitario, tomando en cuenta las orientaciones producidas por la Coordinación Interuniversitaria Nacional.”


* Este texto forma parte del trabajo “EL SERVICIO SOCIAL UNIVERSITARIO COMO VECTOR DE TRANSFORMACIONES”, de Carlos Sozzani, diciembre de 2006.

1 comentario:

Monica dijo...

cuando vivia en buenos Aires me entere sobre este servicio social universitario, deberían seguir re modelando todo y estar todo en mejores condiciones, ahora estoy en uno de los hoteles cinco estrellas en Texas trabajando pero espero que la situación universitaria para los alumnos siga mejorando como hasta ahora